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Julio del 2010

 

INVESTIGACION CUALITATIVA PARADIGMAS POSITIVISTA, SOCIOCONSTRUCCIONISTA Y SOCIOCRITICO

Enlace permanente 24 de Julio, 2010, 16:28

PARADIGMAS. Los paradigmas son un conjunto de conocimientos y creencias que forman una visión del mundo (cosmovisión), en torno a una teoría hegemónica en determinado periodo histórico. Cada paradigma se instaura tras una revolución científica, que aporta respuestas a los enigmas que no podían resolverse en el paradigma anterior. Una de las características fundamentales, su inconmensurabilidad: ya que ninguno puede considerarse mejor o peor que el otro. Además, cuentan con el consenso total de la comunidad científica que los representa. Según Thomas Kuhn: "cada paradigma delimita el campo de los problemas que pueden plantearse, con tal fuerza que aquellos que caen fuera del campo de aplicación del paradigma ni siquiera se advierten". Así, el paradigma desde la epistemología, es la ciencia del conocimiento, determinada como aquel gran conjunto de creencias que permiten ver y comprender la realidad de comprobada manera. Dichas afirmaciones incluyen también ciertas preconcepciones y creencias filosóficas, que en un estipulado momento comparte la comunidad científica. Como es posible intuir, éstos se encuentran en constante cambios que guarda relación con los avances y descubrimientos científicos que abren nuevas perspectivas y horizontes. El uso del concepto de paradigma encuentra su origen unos años atrás, en 1962, cuando Thomas Kuhn, en su escrito “La estructura de las revoluciones científicas” se refiere al hecho de que tanto en la ciencia como en la política y la historia en general, existen momentos en los que se piensan ciertas cosas, dominando un conjunto de ideas por sobre otros. Además, hace alusión al hecho de que dicho conjunto de ideas siempre es reemplazado por uno nuevo, instalándose así, un nuevo paradigma, lo que en la mayoría de los casos implica un momento de crisis o revolución. Un claro ejemplo de esta situación fue lo acontecido durante el Renacimiento, cuando se hizo el drástico giro de la física clásica, en la que la Tierra se constituía como el centro del Universo, la teoría Geocéntrica, por la controversial teoría Heliocéntrica de Nicolás Copérnico. Kuhn, 1971 (citado por Alvira, 1982) admite pluralidad de significados y diferentes usos, aquí nos referiremos a un conjunto de creencias y actitudes, como una visión del mundo "compartida" por un grupo de científicos que implica una metodología determinada. El paradigma es un esquema teórico, o una vía de percepción y comprensión del mundo, que un grupo de científicos ha adoptado.
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El paradigma positivista

Enlace permanente 24 de Julio, 2010, 16:27

El paradigma positivista También denominado paradigma cuantitativo, empírico-analítico, racionalista, es el paradigma dominante en algunas comunidades científicas. Tradicionalmente la investigación en educación ha seguido los postulados y principios surgidos de este paradigma. El positivismo es una escuela filosófica que defiende determinados supuestos sobre la concepción del mundo y del modo de conocerlo: a. El mundo natural tiene existencia propia, independientemente de quien estudia. b. Está gobernado por leyes que permiten explicar, predecir y controlar los fenómenos del mundo natural y pueden ser descubiertas y descritas de manos objetiva y libre de valor por los investigadores con métodos adecuados. c. El objetivo que se obtiene se considera objetivo y factual, se basa en la experiencia y es válido para todos los tiempos y lugares, con independencia de quien lo descubre. d. Utiliza la vía hipotético-deductiva como lógica metodológica válida para todas las ciencias. e. Defiende la existencia de cierto grado de uniformidad y orden en la naturaleza. En el ámbito educativo su aspiración básica es descubrir las leyes por las que se rigen los fenómenos educativos y elaborar teorías científicas que guién la acción educativa. Como señala Popkewitz (1988), este enfoque se puede configurar a partir de cinco supuestos interrelacionados: a) La teoría ha de ser universal, no vinculada a un contexto específico ni a circunstancias en las que se formulan las generalizaciones. b) Los enunciados científicos son independientes de los fines y valores de los individuos. La función de la ciencia se limita a descubrir las relaciones entre los hechos. c) El mundo social existe como un sistema de variables. Éstas son elementos distintos y analíticamente separables en un sistema de interacciones. d) La importancia de definir operativamente las variables y de que las medidas sean fiables. Los conceptos y generalizaciones sólo deben basarse en unidades de análisis que sean operativizables. El positivismo se ha constituido en el pensamiento hegemónico, en el estudio de las ciencias sociales, como resultado de la transferencia de las maneras de conocer al universo material, mediante el método científico. Asimismo, es una corriente de pensamiento cuyos inicios se suele atribuir a los planteamientos de Auguste Comte, y que no admite como válidos otros conocimientos sino los que proceden de las ciencias empíricas. Tan importante es la influencia de Comte que algunos autores hacen coincidir el inicio del positivismo con la publicación de su obra “Curso de filosofía positiva”. Sin embargo, otros autores sugieren que algunos de los conceptos positivistas se remontan al filósofo británico David Hume y al filósofo francés Saint-Simon. De acuerdo con Dobles, Zúñiga y García (1998) la teoría de la ciencia que sostiene el positivismo se caracteriza por afirmar que el único conocimiento verdadero es aquel que es producido por la ciencia, particularmente con el empleo de su método. En consecuencia, el positivismo asume que sólo las ciencias empíricas son fuente aceptable de conocimiento. Según Kolakowski (1988) el positivismo es un conjunto de reglamentaciones que rigen el saber humano y que tiende a reservar el nombre de ciencia a las operaciones observables en la evolución de las ciencias modernas de la naturaleza. Durante su historia, dice este autor, el positivismo ha dirigido en particular sus críticas contra los desarrollos metafísicos de toda clase, por tanto, contra la reflexión que no puede fundar enteramente sus resultados sobre datos empíricos, o que formula sus juicios de modo que los datos empíricos no puedan nunca refutarlos. Otra de las características relevantes del positivismo tiene que ver con su posición epistemológica central. En efecto, el positivismo supone que la realidad está dada y que puede ser conocida de manera absoluta por el sujeto cognoscente, y que por tanto, de lo único que había que preocuparse, indican Dobles, Zúñiga y García (1998), era de encontrar el método adecuado y válido para descubrir esa realidad. En particular, asume la existencia de un método específico para conocer esa realidad y propone el uso de dicho método como garantía de verdad y legitimidad para el conocimiento. Por tanto, la ciencia positivista se cimienta sobre el supuesto de que el sujeto tiene una posibilidad absoluta de conocer la realidad mediante un método específico. Otro aspecto importante del positivismo es el supuesto de que tanto las ciencias naturales como las sociales pueden hacer uso del mismo método para desarrollar la investigación. De acuerdo con Tejedor (1986), (citado por Dobles, Zúñiga y García 1998), los científicos positivistas suponen que se puede obtener un conocimiento objetivo del estudio del mundo natural y social. Para ellos las ciencias naturales y las ciencias sociales utilizan una metodología básica similar por emplear la misma lógica y procedimientos de investigación similares. Desde esta perspectiva se considera que el método científico es único y el mismo en todos los campos del saber, por lo que la unidad de todas las ciencias se fundamenta en el método: lo que hace a la ciencia es el método con el que tratan los “hechos”. Como consecuencia de lo anterior, podemos indicar, siguiendo a Gutiérrez (1996), que los positivistas buscan los hechos o causas de los fenómenos sociales con independencia de los estados subjetivos de los individuos. De acuerdo con Dobles, Zúñiga y García (1998) el positivismo se caracteriza por postular lo siguiente: El sujeto descubre el conocimiento; El sujeto tiene acceso a la realidad mediante los sentidos, la razón y los instrumentos que utilice; El conocimiento válido es el científico; Hay una realidad accesible al sujeto mediante la experiencia. El positivismo supone la existencia independiente de la realidad con respecto al ser humano que la conoce; Lo que es dado a los sentidos puede ser considerado como real; La verdad es una correspondencia entre lo que el ser humano conoce y la realidad que descubre; El método de la ciencia es el único válido; El método de la ciencia es descriptivo. Esto significa, según Abagnaro, que la ciencia describe los hechos y muestra las relaciones constantes entre los hechos, que se expresan mediante leyes y permiten la previsión de los hechos; Sujeto y objeto de conocimiento son independientes: se plantea como principio la neutralidad valorativa. Esto es: que el investigador se ubique en una posición neutral con respecto a las consecuencias de sus investigaciones. Complementamos, siguiendo a Soto y Bernardini (1980), que al positivismo se le debe la ruptura entre la filosofía y la educación, y una concepción de la pedagogía basada en las técnicas educativas.
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Paradigma Interpretativo

Enlace permanente 24 de Julio, 2010, 16:26

Paradigma Interpretativo También llamado paradigma cualitativo, fenomenológico, naturalista, humanista o etnográfico. Se centra en el estudio de los significados de las acciones humanas y de la vida social. Este paradigma intenta sustituir las nociones científicas de explicación, predicción y control del paradigma positivista por las coiones de comprensión, significado y acción. Busca la objetividad en el ámbito de los significados utilizando como criterio de evidencia el acuerdo intersubjetivo en el contexto educativo. Desde esta perspectiva se cuestiona que el comportamiento de los sujetos este gobernado por leyes generales y caracterizado por regularidades subyacentes. Los investigadores de orientación interpretativa se centran en la descripción y comprensión de lo que es único y particular del sujeto más que en lo generalizable. Lo que pretenden es: • Desarrollar conocimiento idiográfico • La realidad es dinámica, múltiple y holística • Cuestionar la existencia de una realidad externa y valiosa para ser analizada • Este paradigma se centra, dentro de la realidad educativa, en comprender la realidad educativa desde los significados de las personas implicadas y estudia sus creencias, intenciones, motivaciones y otras características del proceso educativo no observables directamente ni susceptibles de experimentación
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Socioconstruccionismo

Enlace permanente 24 de Julio, 2010, 16:25

Socioconstruccionismo El origen de este término de acuerdo con Sandín (2003), se deriva en gran parte de los trabajos de Karl Manheim (1893 – 1973), aunque sus bases pueden encontrarse en Hegel y Marx. La misma autora señala que: La epistemología construccionista rechaza la idea de que existe una verdad objetiva esperando ser descubierta. La verdad, el significado, emerge a partir de nuestra interacción con la realidad. No existe el significado sin una mente. Este no se no se descubre, sino que se construye desde esta perspectiva, se asume que diferentes personas pueden construir diferentes significados en relación a un mismo fenómeno (p. 49). El construccionismo dirige sus atención hacia el mundo de la intersubjetividad compartida, la construcción social de significado y el conocimiento, hacia la generación colectiva del significado, como se perfila por las conversaciones del lenguaje y otros procesos sociales. Para Bruner (1991), señala que: Es un sistema social que permite organizar la experiencia, como conocimiento y transacciones sociales e interpretarlas a través de la identificación de los estados intencionales que los impulsan por medio de sistemas simbólicos culturales como el lenguaje, el discurso, las narraciones y patrones de vida. Al respecto, Gergen (1982), posición metateòrica que niega la objetividad lingüística y epistémica de las teorías psicológicas. En virtud de ello, el paradigma es interpretativo por que rechaza la existencia de una realidad externa e independiente del modo de acceso a esta y no admite la objetividad como la forma privilegiada de estudiarla. Su Fundamentos se encuentran en la fenomenología y en la teoría interpretativa. El término fenomenológica surgió en el pensamiento alemán a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. Husserl (1859-1938) es considerado el fundador de esta escuela del pensamiento. Así mismo, el Método Fenomenológico estudia los fenómenos tal como son experimentados y percibidos por el hombre y, por lo tanto, permite el estudio de las realidades cuya naturaleza y estructura peculiar solo pueden ser captadas desde el marco de referencia interno del sujeto que las vive y experimenta. Asimismo estudia hechos y situaciones difíciles de observar y de comunicar por lo que su procedimiento metodológico básico, consiste en oír con detalle muchos casos similares, describir minuciosamente cada uno de ellos y elaborar una estructura común representativa de esas experiencias vivenciales. Características 1- Se abstiene de formular juicios de cualquier clase que conciernan a la realidad objetiva y que rebasen los límites de la experiencia pura, es decir que trata de entender el mundo y sus objetos como son experimentados internamente por las personas, dando primacía a esta experiencia subjetiva como fundamento del conocimiento y orientándose a la búsqueda de los significados. 2- Estudia casos concretos como base para el descubrimiento de lo que es esencial y generalizable y siempre comienza con la experiencia concreta, pero teniendo en cuenta su marco referencial. 3- Ve al propio sujeto del conocimiento no como un ser real, sino como conciencia pura trascendental. 4- Es un método descriptivo, reflexivo y de exigente rigor científico. 5- Sus enunciados son validos en un tiempo y en un espacio especifico, pero además tiene la validez universal de la vivencia individual, es decir, es universalmente aceptable que esa vivencia es así, para ese individuo. La teoría interpretativa trata del estudio de la sociedad desde un punto de vista imparcial donde el que se dedica a la investigación de las sociedades se debe de convertir en uno solo con esa sociedad a estudiar para poder entenderla mejor. En cuanto a la naturaleza de la realidad, se tiene que es dinámica, múltiple, holística, construida y divergente. En este sentido se entiende como dinamismo social el fluir de las costumbres y creencias de una sociedad. El cambio se evidencia a través de las interacciones de cada persona con el resto social y como el conjunto afecta al individuo, marcando un comportamiento de comunicación global de sujetos relacionados entre sí. Las formas y convenciones de la dinámica social están marcadas por la historia y sujetas, por tanto, a un cambio permanente. La interacción social resultante de la dinámica, expresa grados sociales, estableciendo campos de acción que se expresan mediante la diferenciación del statu social. En la interacción social, habría primero que establecer la capa o campo social sobre el que se va a observar a los individuos y como estos influyen mutuamente y adaptan su comportamiento frente a los demás. Cada individuo va formando su identidad específica en la interacción con los demás miembros de su campo social en la que tiene que acreditarse. Es Múltiple porque constituye una pieza clave para comprender la socio-fenomenología. Se sustenta en una triangulación de la fenomenología. La holística alude a la tendencia que permite entender los eventos desde el punto de vista de las múltiples interacciones que los caracterizan; corresponde a una actitud integradora como también a una teoría explicativa que orienta hacia una comprensión contextual de los procesos, de los protagonistas y de sus contextos. La holística se refiere a la manera de ver las cosas enteras, en su totalidad, en su conjunto, en su complejidad, pues de esta forma se pueden apreciar interacciones, particularidades y procesos que por lo regular no se perciben si se estudian los aspectos que conforman el todo, por separado. Es construida, ya que se genera mediante las interacciones cotidianas, ya que se considera que son resultado de un continuo proceso de construcción y mantenimiento colectivo. Asimismo, el pensamiento divergente, actúa como un explorador que va a la aventura. Se vincula más con la creatividad. La finalidad de la Investigación es comprender e interpretar la realidad, los significados de las personas, percepciones, intenciones, acciones. Por esta razón la relación sujeto –objeto es dependiente, participativa, el investigador se sumerge en la realidad para captarla y comprenderla. El conocimiento es contingente a prácticas humanas, se construye a partir de la interacción entre los seres humanos y el mundo, se desarrolla y es transmitido en contextos esencialmente sociales. El conocimiento se construye por seres humanos cuando interaccionan con el mundo que interpretan. En esta perspectiva, el concepto intencionalidad que sostenía la filosofía escolástica es fundamental: el ser humano es un ser en el mundo. No cabe la famosa distinción de Descartes entre cuerpo y mundo. La intencionalidad remite a una activa relación entre la conciencia del sujeto y el objeto de la conciencia del sujeto (Wright, 1993). La conciencia se dirige a un sujeto; el objeto se perfila por la conciencia. En esta forma de pensamiento que introduce a la intencionalidad, la dicotomía subjetivo/objetivo no se puede mantener. Sujeto y objeto, aunque pueden ser distinguidos, están siempre unidos. Desde el construccionismo, el significado, la verdad, no puede describirse simplemente como “objetiva”, pero tampoco como simplemente “subjetiva”. Objetividad y subjetividad son mutuamente constitutivas. Cuando se habla dependencia es porque el investigador no se aleja de la realidad, se sumerge en ella como única forma de captarla y comprenderla. Por lo tanto se afectan porque el sujeto que piensa sólo se conoce a sí mismo como objeto empírico, es la condición necesaria de todo acto de conciencia: hace posible toda experiencia en cuanto él mismo constituye toda condición (lógica) a priori de la experiencia; ésta es construcción del sujeto, y hay objetos porque hay sujeto. Existe implicación del investigador, por cuanto él es parte de la investigación y la interrelación es influida por factores subjetivos. Los valores son explícitos e influyen en la investigación, porque expresa clara y determinantemente una cosa. Los estudios cualitativos suponen, en mayor o menor grado, duración e intensidad, una interacción, dialogo, presencia y contacto con las personas participantes en los mismos. Las cuestiones éticas que surgen en estos procesos son a menudo menos visibles y más sutiles que las que aparecen en otras metodologías. El enfoque cualitativo de investigación construye un complejo contexto de relaciones, compromisos, conflictos, colaboraciones, escuchas, entre otros, que suponen un nivel adicional de consideraciones éticas que aparecen en torno a las intenciones de los agentes, los fines que persiguen los resultados que de forma intencionada o no, se producen, así como también los deseos y valores de las personas. Además, la Teoría-Practica es relacionada. La investigación cualitativa tiende a usar un esquema donde la teoría y la investigación empírica están entremezcladas. El delineamiento de ideas teoréticas es usualmente visto como una fase que ocurre durante o al final del trabajo de campo, más que siendo un precursor de él. La especificidad a priori de una teoría se tiende a desfavorecer por la posibilidad que implica de introducir ya desde un principio un elemento distorsionador en la investigación, así como la posibilidad de hacer una construcción teórica que separe al investigador del punto de vista de los participantes en el contexto social. De igual forma los criterios de calidad son credibilidad, confirmación y transferibilidad. La Credibilidad se refiere al grado de certeza, de que los hallazgos que han sido establecidos por el investigador a través de observación prolongada, de participación con los informantes o la situación en la cual el conocimiento acumulativo es la experiencia vivida por los estudiados. La credibilidad se refiere así a la verdad conocida, sentida y experimentada por la gente que está siendo estudiada. Mientras que la confirmación se describe la participación directa repetida y a la evidencia observada documentada u obtenida de fuentes primarias de información. Confirmación significa obtener afirmaciones directas y a menudo repetidas de lo que el investigador ha escuchado, visto o experimentado con relación al fenómeno bajo estudio. La transferencia se refiere a la medida en que determinados hallazgos de un estudio cualitativo puedan ser transferidos a otro contexto similar preservando los significados particularizados, las interpretaciones e inferencias del estudio realizado. Puesto que el objetivo de la investigación cualitativa no es producir generalizaciones sino más bien entendimientos en profundidad y conocimiento de fenómenos particulares, Leininger plantea que el criterio de transferencia focaliza generalidades simples de hallazgos bajo condiciones ambientales similares. También las técnicas utilizadas son los procedimientos, mecanismos o tácticas que se utilizan para obtener información o datos, los cuales necesita el investigador para esclarecer las preguntas, interrogantes, dudas o dificultades planteadas en el problema o estudio, así como también para cumplir con los objetivos de investigación y adquirir suficientes evidencias y testimonios que validen el trabajo. Las técnicas cualitativas se centran en el lenguaje, base fundamental de la comunicación, como fuente clave para captar los hechos personales, grupales, educativos y sociales. Los fenómenos comunicativos cotidianos más frecuentes se refieren a creencias, percepciones, expresiones, gestos, rasgos, actitudes, valores, comportamientos, opiniones, interpretaciones, narraciones, normas, discursos, y preferencias de los participantes o sujetos del estudios, entre otros aspectos. Existen técnicas básicas para recabar información las cuales son las siguientes: observación participante, entrevistas, encuestas, cuestionarios, grupos focales, grupos de discusión, análisis de documentos, círculos de reflexión y testimonios focalizados, entre otros. La observación participante se emplea para obtener información directa, real y verídica de manera detallada y suficiente de las fuentes de información. El investigador se debe involucrar y comprometer diariamente en la cotidianidad académica del contexto de su propio trabajo, o bien, con cada situación de los actores sociales en sus actividades de aula o de la comunidad educativa en general. En este sentido, Anguera (1992) hace énfasis que a través de la observación participante el investigador entra en contacto directo con el grupo de estudio. Teppa (2006), señala que la observación participante como tal implica la utilización de todos los sentidos o receptores biológicos, como medio para percibir, la realidad de los hechos, sucesos o los fenómenos naturales del contexto de la investigación; se entiende que el investigador pueda recoger los fenómenos de tipo auditivos (sonidos, palabras, discursos y ruidos), visuales (imágenes, colores, formas y símbolos), kinestèsicos (movimientos, gestos, energías, sensaciones mecánicas) y hasta químicos (olores y sabores), de una sola vez, en su intento por descubrir y recabar las evidencias y testimonios de una manera más completa y precisa. Al integrar las ideas propuestas por Hurtado y Toro (1997), se dilucida que el procedimiento básico de la entrevista es la formulación básica de una o varias preguntas, las cuales deben ser respondidas exclusivamente de manera oral. Por esta razón, un instrumento indispensable para el entrevistador-investigador, aparte de la lista de preguntas es una grabadora de audio o video. Aunque también se recomienda llevar una libreta de anotaciones en donde se puede escribir o dibujar aspectos importantes como: gestos, pausas, esquemas, diseños y otras imágenes que describen al entrevistado y al entorno; así como también pistas para ejecutar las preguntas. Los tipos de entrevistas más frecuentes son: las estructuradas, no estructuradas, en profundidad y focalizadas. En la entrevista estructurada el entrevistador – investigador hace las preguntas preestablecidas y registra las respuestas. Este tipo de preguntas son de modalidad temática, definida y concreta, de manera que no se profundiza en la respuesta; por el contrario, las entrevistas a profundidad se elaboran con preguntas amplias no estructuradas, en donde se pueda indagar varios temas o un tema en particular de manera detallada y profunda, normalmente se hace una o dos preguntas claves y de desarrollo amplio, flexibles y abiertas, para no interrumpir la espontaneidad del entrevistado. Por otro lado, en las entrevistas focalizadas el entrevistador elabora preguntas extras concretas y más específicas, después de haber obtenido una información abundante y extensa, lo cual le permite indagar, profundizar y delimitar mejor el tema de investigación y al mismo tiempo enriquecer los testimonios (Buendía, Colas y Hernández, 1998). Después de revisar las opiniones de Valles (1997), Ruque (1999), Bermejo (2003), y Martínez (2004), se interpreta que las encuestas y cuestionarios son técnicas participativas para reunir respuestas a preguntas simples, las cuales deben ser respondidas exclusivamente de manera escrita. Por esta razón, un instrumento indispensable para el encuestador – investigador es la lista de preguntas, enunciados o proposiciones. Las preguntas de las encuestas, usualmente son cerradas, de elección fijas y dicotómicas (si y no), en cambio los cuestionarios llevan preguntas abiertas lo cual requiere de respuestas amplias y de desarrollo, aunque, en algunas investigaciones se usan indiferentemente las encuestas como cuestionarios o viceversa. Los Testimonios focalizados se obtienen básicamente mediante una pregunta, proposición o enunciado interrogativo o de opinión. El instrumento más adecuado para recabar testimonios focalizados es una lista de preguntas abiertas y dirigidas hacia un tema o propósito específico de interés primordial para el investigador. Entonces, las respuestas serán también específicas, abiertas y focalizadas, las cuales se transformaran en testimonios escritos o evidencias dirigidas. Los cuestionarios con preguntas abiertas, que impliquen respuestas amplias y profundas, también sirven para recabar testimonios escritos, de tipo focalizado. Según González y Hernández (2000) y Canelón (2000), los testimonios focalizados se utilizan con el propósito de lograr un mayor acercamiento a los significados, experiencias, percepciones, opiniones y concepciones que los profesionales o informantes le conceden a la praxis diaria o al contexto pedagógico cotidiano. En cuanto a los Grupos de discusión, según León y Montero (2003), la entrevista que se realiza a un grupo de sujetos es un grupo de discusión, sin embargo, Taylor y Bogdan (1990), simplemente lo denominan entrevistas grupales, puesto que en las mismas las respuestas de los informantes no alcanzan el nivel de conversación interactiva, sino con diálogo individual con el investigador ante un grupo que escucha “se escucha en grupo pero se habla como entrevistado aislado” Por tanto, en el grupo de discusión es fundamental la interacción de los participantes, los diálogos deben ser dinámicos e interactivos Taylor y Bogdan (ob. cit.) puntualiza dos factores importantes en esta temática (a) las preguntas deben ser abiertas y el grupo heterogéneo, conformado por varios integrantes y (b) la actividad la dirige exclusivamente el investigador, quien debe ser dinámico y ameno para recoger suficiente información en el tiempo que dura la reunión, puesto que se recomienda no pasar de 50 a 90 minutos máximo con el grupo. El grupo focal (en ingles focus group), según Hugentoler, Israel y Schurman (1999), típicamente se compone de un grupo de 8 a 10 personas con características especiales, específicas y homogéneas. Se forman generalmente con voluntarios escogidos entre los colaboradores conocidos del entorno educativo, la comunidad o de los estudiantes participantes del estudio quienes se invitan a discutir las expectativas sobre la investigación, disertar sobre las experiencias con una determinada estrategia didáctica o problemas existentes en el entorno educativo. Los Instrumentos son los elementos, herramientas, utensilios, artefactos, aparatos, maquinas, materiales o dispositivos con los cuale4s se ayuda y apoya el investigador para utilizar una determinada técnica o un grupo de ellas y recabar la información de la manera más completa, precisa y confiable. Entre los instrumentos más utilizados en la investigación cualitativa se encuentran: diario de campo o libreta de anotaciones, cámara fotográfica, grabadora de audio, grabadora de video, lista de preguntas, lista de proposiciones o enunciados, lista de cotejo entre otros. En la actualidad la tecnología informática hace más factible la utilización de los diferentes instrumentos, puesto que existen todo tipo de dispositivos electrónicos. Sin embargo cabe aclarar que cada técnica puede tener sus instrumentos específicos. En algunas ocasiones un mismo instrumento puede servir para dos o más técnicas, como por ejemplo: el grabador de audio o de video es indispensable para grabar las entrevistas individuales y es también necesario para grabar las discusiones de los grupos focales. La estrategia metodológica cualitativa, conlleva diversas actividades por parte del investigador: como la producción de descripciones a partir de observaciones que adoptan la forma de entrevistas, narraciones, notas de campo, grabaciones, transcripciones de audio y vídeo casetes, registros escritos de todo tipo, fotografías o películas y artefactos. Y es por ello que la mayoría de los estudios cualitativos “están preocupados por el entorno de los acontecimientos, y centran su indagación en aquellos contextos naturales, o tomados tal y como se encuentran, más que reconstruidos o modificados por el investigador, en los que los seres humanos se implican e interesan, evalúan y experimentan directamente El análisis de datos según Morse (1994), es un proceso que requiere un cuestionamiento astuto, una búsqueda de respuestas, una observación activa, sostenida y de recordatorio. Este es un proceso donde se unen trozos de datos, de hacer lo invisible obvio, de reconocer lo significativo desde lo insignificante, de ligar lógicamente fenómenos aparentemente desconectados, de ajustar categorías unas con otra y de atribuir consecuencias a los antecedentes. Es un proceso de conjetura y verificación, corrección y modificación, de sugerencia y defensa. Es un proceso creativo de organización de datos que hará parecer el esquema analítico como obvio. El investigador debe aplicar técnicas que garanticen y ratifiquen la fiabilidad y confianza del trabajo investigativo, para este propósito autores como Taylor y Bogdan (1990), Buendía Colàs y Hernández (1998), Sánchez (2000), Sandìn (2003), (citados por Teppa 2006), proponen fundamentar la información mediante la triangulación que es la organización y asociación focalizada y sistemática de métodos, estrategias, técnicas, instrumentos, informantes, otros especialistas y la óptica del propio investigador cuando se estudia un problema o fenómeno especifico, lo que permite una mayor confianza de las fuentes de información. De igual manera Márquez Pérez y Sánchez de Varela, (citados por Teppa 2006), definen esta técnica como: La triangulación consiste en vincular el objeto de estudio con distintas perspectivas teóricas, con enfoques metodológicos, con testimonios de los participantes –actores sociales-, con conceptos, es decir, con diferentes fuentes de información. El evaluador constatará que en el estudio se triangule para aumentar, abrir epistemológicamente y complejizar el conocimiento y la información sobre el tema de investigación (p.134) En total acuerdo con lo expuesto en la cita, se comprende que, cuando los testimonios y las observaciones provienen de varios coinvestigadores, colaboradores y participantes, esto habilita confrontar y contrastar mutuamente y de manera recíproca los enfoques de diferentes informantes. Lo que permite, que la divergencia interactiva de las opiniones, puntos de vistas reflexiones o testimonios aportados por varios coinvestigadores y participantes, así como de diferentes métodos, técnicas, instrumentos, documentos, anotaciones del investigador y otras fuentes, garanticen la confianza de la información y de los resultados de una investigación.
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Paradigma Sociocrítico

Enlace permanente 24 de Julio, 2010, 16:23

Paradigma Sociocrítico Esta perspectiva surge como respuesta a las tradiciones positivistas e interpretativas y pretenden superar el reduccionismo de la primera y el conservadurismo de la segunda, admitiendo la posibilidad de una ciencia social que no sea ni puramente empírica ni solo interpretativa. El paradigma critico introduce la ideología de forma explicita y la autorreflexión critica en los procesos del conocimiento. Tiene como finalidad la transformación de la estructura de las relaciones sociales y dar respuesta a determinados problemas generados por éstas. Sus principios son: • Conocer y comprender la realidad como praxis • Unir teoría y practica (conocimiento, acción y valores) • Orientar el conocimiento a emancipar y liberar al hombre • Implicar al docente a partir de la autorreflexion El paradigma socio-crítico de acuerdo con Arnal (1992) adopta la idea de que la teoría crítica es una ciencia social que no es puramente empírica ni sólo interpretativa; sus contribuciones, se originan, “de los estudios comunitarios y de la investigación participante” (p.98). Tiene como objetivo promover las transformaciones sociales, dando respuestas a problemas específicos presentes en el seno de las comunidades, pero con la participación de sus miembros. El paradigma socio-crítico se fundamenta en la crítica social con un marcado carácter autorrelexivo; considera que el conocimiento se construye siempre por intereses que parten de las necesidades de los grupos; pretende la autonomía racional y liberadora del ser humano; y se consigue mediante la capacitación de los sujetos para la participación y transformación social. Utiliza la autorrelexión y el conocimiento interno y personalizado para que cada quien tome conciencia del rol que le corresponde dentro del grupo; para ello se propone la crítica ideológica y la aplicación de procedimientos del psicoanálisis que posibilitan la comprensión de la situación de cada individuo, descubriendo sus intereses a través de la crítica. El conocimiento se desarrolla mediante un proceso de construcción y reconstrucción sucesiva de la teoría y la práctica. Popkewitz (1988) afirma que algunos de los principios del paradigma son: conocer y comprender la realidad como praxis; unir teoría y práctica, integrando conocimiento, acción y valores; orientar el conocimiento hacia la emancipación y liberación del ser humano; y proponer la integración de todos los participantes, incluyendo al investigador, en procesos de autorrelexión y de toma de decisiones consensuadas, las cuales se asumen de manera corresponsable. Entre las características más importantes del paradigma socio-crítico aplicado al ámbito de la educación se encuentran: la adopción de una visión global y dialéctica de la realidad educativa; la aceptación compartida de una visión democrática del conocimiento así como de los procesos implicados en su elaboración; y la asunción de una visión particular de la teoría del conocimiento y de sus relaciones con la realidad y con la práctica. Toda comunidad se puede considerar como escenario importante para el trabajo social asumiendo que es en ella donde se dinamizan los procesos de participación. Se sostiene que la respuesta más concreta a la búsqueda de soluciones está en establecer acciones a nivel de la comunidad con una incidencia plurifactorial y multidisciplinaria, es decir, de todas las organizaciones políticas y de masas, además de todos los representantes de las instituciones de cada esfera de conocimiento, no sólo para resolver problemas, sino para construir la visión de futuro que contribuirá a elevar la calidad de vida de esas personas o la calidad del desempeño de ellas en el ámbito de su acción particular, ya sea el educativo, el político, social, el general u otro. Para Habermas (1986) el conocimiento nunca es producto de individuos o grupos humanos con preocupaciones alejadas de la cotidianidad; por el contrario, se constituye siempre en base a intereses que han ido desarrollándose a partir de las necesidades naturales de la especie humana y que han sido configurados por las condiciones históricas y sociales. Sociocrítico: Fundamentos: Teoría crítica Naturaleza de la realidad: Compartida, Holística, Construida, Dinámica, Divergente Finalidad de la investigación: Identificar potencial de cambio, emancipación delos sujetos. Analizar la realidad Relación sujeto – objeto: Relación influida por el compromiso. El investigador es un sujeto más. Valores: Compartidos. Ideología compartida Teoría – Práctica: Indisociables. Relación dialéctica. La práctica es teoría en acción Criterios de calidad: Intersubjetividad, validez consensuada. Técnicas, instrumentos y estrategias: Estudio de casos. Técnicas dialéctica Análisis de datos: Intersubjetivo. Dialectico Teoría Crítica Según Boladeras (1996) el conocimiento, entendido por Habermas, es el conjunto de saberes que acompañan y hacen posible la acción humana. Para Habermas el positivismo ha desplazado al sujeto cognoscente de toda intervención creativa en el proceso de conocimiento y ha puesto en su lugar al método de investigación. Habermas (1988) sostiene que una ciencia social empírico-analítica sólo puede proporcionarnos un control técnico de ciertas magnitudes sociales, pero la misma es insuficiente cuando nuestro interés cognoscitivo apunta más allá de la dominación de la naturaleza; el mundo social es un mundo de significados y sentidos y la ciencia social positivista se anula a sí misma al pretender excluirlos de su análisis. Es de este rechazo al positivismo es donde nace el interés por desarrollar su propia teoría del conocimiento, la cual será, una teoría de la sociedad. Habermas (op.cit.) parte de un esquema de dos dimensiones para entender la sociedad en su desarrollo histórico: una dimensión técnica que comprende las relaciones de los seres humanos con la naturaleza, centradas en el trabajo productivo y reproductivo; y una dimensión social que comprende las relaciones entre los seres humanos, centrada en la cultura y en las normas sociales. La crítica del precitado autor estuvo dirigida a denunciar en la sociedad contemporánea la hegemonía desmedida de la dimensión técnica, producto del desarrollo del capitalismo industrial y del positivismo. El esfuerzo plantea una relación más equilibrada entre ambas dimensiones para liberar a los seres humanos del tecnicismo. Habermas estableció los parámetros de esa interrelación más equilibrada a partir de su concepto de intereses del conocimiento (Ureña, 1998). Para él los intereses son las orientaciones básicas de la sociedad humana en torno al proceso de reproducción y autoconstitución del género humano, es decir, las orientaciones básicas que rigen dentro de la dimensión técnica y la dimensión social en el desarrollo histórico de la sociedad. Considera el autor citado que la sociedad humana se transforma a sí misma a través de la historia, mediante el desarrollo en torno a esas dos dimensiones. Desde una perspectiva histórica el conocimiento del ser humano sobre la naturaleza lo condujo a lograr el conocimiento técnico sobre ella, lo cual dio origen a las ciencias naturales. Habermas lo denominó orientación básica de interés técnico. El estudio y la comprensión de las relaciones entre los seres humanos y de su entendimiento mutuo dio paso al desarrollo de las ciencias hermenéuticas partiendo de la orientación básica que el precitado autor llama interés práctico. Habermas (1994) demostró que los objetos de conocimiento se constituyen a partir del interés que rija la investigación. El sujeto construye a su objeto de estudio a partir de los parámetros definidos por un interés técnico o un interés práctico; además, de la experiencia que se tenga de él, el lenguaje en que esa experiencia se exprese y el ámbito en que se aplique la acción derivada de dicho conocimiento. El concepto de interés del conocimiento nos muestra la relación que existe entre Teoría del Conocimiento y Teoría de la Sociedad; ambas teorías se necesitan una a la otra para su conformación. La Teoría del Conocimiento es al mismo tiempo una Teoría de la Sociedad, porque los intereses por el conocimiento sólo pueden fundamentarse desde una teoría social que conciba la historia como un proceso en donde el ser humano se auto constituye y genera esos conocimientos en ese mismo proceso. La Teoría de la Sociedad, por su parte, necesita de la Teoría del Conocimiento, porque el desarrollo histórico de la sociedad sólo puede comprenderse a partir de los conocimientos generados por ella en las dimensiones técnicas y sociales. Según Habermas (op.cit.) con la opresión causada por parte de una naturaleza externa al ser humano no dominada y de una naturaleza propia deficientemente socializada, aparece una tercera “orientación básica” que él denomina interés emancipatorio, que se identifica con el proceso mismo de autoconstitución histórica de la sociedad humana. La emancipación es un interés primario que impulsa al ser humano a liberarse de las condiciones opresoras tanto de la naturaleza externa como de los factores internos de carácter intersubjetivo e intrasubjetivo (temores, aspiraciones, creencias, entre otros) aunque encuentre obstáculos para lograrlo. En síntesis, según Habermas (1994) el saber es el resultado de la actividad del ser humano motivada por necesidades naturales e intereses. Se constituye desde tres intereses de saberes llamados por él como técnico, práctico y emancipatorio. Cada uno de esos intereses constitutivos de saberes asume forma en un modo particular de organización social o medio, y el saber que cada interés genera da lugar a ciencias diferentes. La ciencia social crítica es, por tanto, la que sirve al interés emancipatorio hacia la libertad y la autonomía racional. Una ciencia social crítica procura ofrecer a los individuos un medio para concienciarse de cómo sus objetivos y propósitos pueden haber resultado distorsionados o reprimidos y especificar cómo erradicarlos de manera que posibilite la búsqueda de sus metas verdaderas. En este sentido, la ciencia social crítica facilita el tipo de entendimiento autorrelexivo mediante el cual los individuos explican por qué les frustran las condiciones bajo las cuales actúan, y se sugiere la clase de acción necesaria para eliminar, si procede, las fuentes de tal frustración. Así como, plantear y adoptar opciones para superar las limitaciones que experimente el grupo social. La teoría crítica no sólo es crítica en el sentido de manifestar un público desacuerdo con las disposiciones sociales contemporáneas, sino también en el sentido de desenmascarar o descifrar los procesos históricos que han distorsionado sistemáticamente los significados subjetivos. Además, propicia la comunicación horizontal para que los sujetos integrantes del grupo puedan prever y aplicar posibles opciones para superar las dificultades que les afectan, dominan u oprimen. Habermas (op.cit.) postuló que los fundamentos normativos que justifican la ciencia social crítica pueden derivarse del análisis del lenguaje y del discurso ordinario. Por tanto para asumir roles de diálogo los participantes deben estar libres de limitaciones; debe existir una distribución simétrica de oportunidades para la selección y empleo actos de habla que puedan generar igualdad efectiva de oportunidades para todos los participantes de un determinado grupo. En particular, todos los participantes deben tener la misma posibilidad de iniciar y perpetuar un discurso, de proponer, de cuestionar, de exponer razones a favor o en contra de cualesquier juicio, explicaciones, interpretaciones y justificaciones, sin que alguno de los integrantes se erija en director o líder del grupo. Una teoría crítica es producto de un proceso de crítica; es el resultado de un proceso llevado a cabo por un grupo cuya preocupación sea la de denunciar contradicciones en la racionalidad o en la justicia de los actores sociales a in implementar las acciones para transformarse hacia el bien común de la organización social. Carr y Kemmis (1988) sostienen que: “…la ciencia social crítica intenta analizar los procesos sociales e históricos que influyen sobre la formación de nuestras ideas sobre el mundo social (por ejemplo, el papel del lenguaje en el modelado de nuestro pensamiento, o el de los factores económicos o culturales en el modelado de nuestras circunstancias)” (p. 368). Habermas (1994) distingue las funciones mediadoras de la relación entre lo teórico y lo práctico en la ciencia social crítica, a través de dos dimensiones: una instrumental y una comunicativa. La primera comprende lo teleológico–estratégico y promueve un tipo de interacción social basado en intereses comunes y en un adecuado cálculo de las posibilidades de éxito. La segunda promueve una interacción basada en procesos cooperativos de interpretación para que los individuos afectados por una situación común realicen una comprensión compartida de la misma y generen el consenso entre ellos con el in de alcanzar soluciones satisfactorias para el grupo. La primera dimensión de interacción requiere de pocos puntos en común entre los participantes, sentados en torno a los medios para lograr el objetivo deseado; la segunda dimensión requiere compartir significados y valoraciones para que el entendimiento sea posible, ello presupone un cierto grado de comunidad en el mundo de la vida. Habermas parte del concepto de acción comunicativa porque él cree que es centralmente constitutivo de la sociedad humana; por ello trata, a partir de dicho concepto, de reconstruir una filosofía de la racionalidad. Para este autor la razón es una trama discursiva que articula las acciones de los individuos. Éstos pueden comprenderse porque comparten un mismo mundo simbólico que garantiza el que se otorgue validez al proceso dialógico. Es el mundo de la vida el que garantiza que los individuos de una misma sociedad compartan esos elementos simbólicos que hacen posible la cooperación y el entendimiento (Boladeras, 1996). Pero el concepto de acción comunicativa es, además, eminentemente crítico, pues las posibilidades ideales que el concepto plantea desenmascaran el carácter mutilado de la comunicación vigente en la sociedad contemporánea. Es aquí donde Habermas aplica a un nivel social general la concepción autorelexiva del psicoanálisis, como el proceso crítico que permite tomar conciencia de la represión y mutilación que llevan adelante las instituciones de las sociedades industrializadas avanzadas, represión análoga a la experimentada por el paciente neurótico.
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